Corpus Christi

Corpus ChristiMás que la Encarnación o la muerte en la Cruz, el amor de Dios para con los hombres manifestado en la Eucaristía ultrapasa nuestra capacidad de comprensión.

Corría el año de 1264. El Papa Urbano IV ordenó que se convocara una selecta asamblea que reuniese a los más famosos maestros de teología de aquel tiempo. Entre ellos se encontraban dos varones conocidos no sólo por el brillo de la inteligencia y pureza de su doctrina, sino por la heroicidad, sobre todo, de sus virtudes: Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura.

La razón de la convocatoria se relacionaba con una reciente bula pontificia en la que se instituía una fiesta anual en honor al Santísimo Cuerpo de Cristo.

Origen de la fiesta de “Corpus Christi”

Varios motivos condujeron a que la Sede Apostólica diese este nuevo impulso al fervor eucarístico, haciendo extensiva a toda la Iglesia una devoción que ya se venía practicando en ciertas regiones de Bélgica, Alemania y Polonia. El primero de ellos se remonta a la época en que Urbano IV, entonces miembro del clero belga de Liège, examinó cuidadosamente el contenido de las revelaciones con las que el Señor se dignó favorecer a una joven religiosa del monasterio agustino de Mont-Cornillón, cercano a aquella ciudad.

Santa Juana de Mont-Cornillón

Santa Juliana de Mont-Cornillón

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En 1208, cuando tenía sólo 16 años, Juliana fue objeto de una singular visión: un refulgente disco blanco, semejante a la luna llena, que tenía uno de sus lados oscurecido por una mancha. Tras algunos años de oración, le fue revelado el significado de aquella luminosa “luna incompleta”: simbolizaba la Liturgia de la Iglesia, a la cual le faltaba una solemnidad en alabanza al Santísimo Sacramento. Santa Juliana de Mont-Cornillón había sido elegida por Dios para comunicar al mundo ese deseo celestial.

Pasaron más de veinte años hasta que la piadosa monja, dominando la repugnancia que procedía de su profunda humildad, se decidiera a cumplir su misión y relatara el mensaje que había recibido. A pedido suyo, fueron consultados varios teólogos, entre ellos el P. Jacques Pantaleón —futuro Obispo de Verdún y Patriarca de Jerusalén—, que se mostró entusiasmado con las revelaciones de Juliana.

Algunas décadas más tarde, y ya habiendo fallecido la santa vidente, quiso la Divina Providencia que el ilustre prelado fuese elevado al Solio Pontificio en 1261, escogiendo el nombre de Urbano IV.

Se encontraba este Papa en Orvieto, en el verano de 1264, cuando llegó la noticia de que, a poca distancia de allí, en la ciudad de Bolsena, durante una Misa en la iglesia de Santa Cristina, el celebrante —que sentía probaciones en relación a la presencia real de Cristo en la Eucaristía— había visto como la Hostia Sagrada se transformaba en sus propias manos en un pedazo de carne, que derramaba abundante sangre sobre los corporales.

La crónica del milagro se difundió rápidamente en la región. El Papa, informado de todos los detalles, pidió que llevaran las reliquias a Orvieto, con la debida reverencia y solemnidad. Él mismo, acompañado por numerosos cardenales y obispos, salió al encuentro de la procesión que se había organizado para trasladarlas a la catedral.

Milagro de Bolsena

Milagro de Bolsena

Poco después, el 11 de agosto del mismo año, Urbano IV emitía la bula Transiturus de hoc mundo, por la que se determinaba la solemne celebración de la fiesta de Corpus Christi en toda la Iglesia. Una afirmación contenida en el texto del documento dejaba entrever un tercer motivo que contribuiría a la promulgación de la mencionada festividad en el calendario litúrgico: “Aunque renovemos todos los días en la Misa la memoria de la institución de este Sacramento, aún estimamos conveniente que sea celebrada más solemnemente, por lo menos una vez al año, para confundir particularmente a los herejes; pues en el Jueves Santo la Iglesia se ocupa de la reconciliación de los penitentes, la consagración del santo crisma, el lavatorio de los pies y otras muchas funciones que le impiden dedicarse plenamente a la veneración de este misterio”.

Catedral de Orvieto

Catedral de Orvieto

Así, la solemnidad del Santísimo Cuerpo de Cristo nacía también para contrarrestar la perjudicial influencia de ciertas ideas heréticas que se propagaban entre el pueblo en detrimento de la verdadera Fe. Conocer más.

Fuente: (Revista Heraldos del Evangelio, Junio/2009, n. 90, p. 24 a 31)

Semana Santa en Guatemala 2013

Una Vez más los jóvenes de los Heraldos del Evangelio de Costa Rica, Guatemala y El Salvador, se dieron cita para participar del 5º Campamento-Retiro en Semana Santa.

El tema del mismo fueron Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios. En todas las palestras fueron ilustradas por numerosas e interesantes obras de teatros, que  fueron de gran subsidio para los jóvenes asistentes. La actividad comenzó con una solemne coronación de la imagen del Inmaculado Corazón de María, pidiendo, con este acto que la Santísima Virgen sea la Reina de nuestros corazones en todos estos días de retiro.

Tampoco faltó un tiempo de esparcimiento con entretenidos juegos.

 

Concierto Navideño y Obra de teatro

Por cuarta ocasión, la temporada navideña tuvo un sabor diferente gracias a los Heraldos del Evangelio, que el domingo 9 por la noche compartieron con los salvadoreños un espectáculo muy especial. La obra de teatro “La estrella de Samuel” y la presentación del coro cantando villancicos entregó alegría en un evento que tenía como objetivo compartir un mensaje positivo.

  El público se vio conmovido con los villancicos, que junto a la decoración, trasladaron a los presentes hacia un mundo inimaginable. Hubo un repertorio de villancicos en francés, español, alemán y latín”, Personas de todas las edades tuvieron el privilegio de escuchar “Peces”, “Villancico Cordobés”, “Campana sobre campana” y “El tamborilero”. Pero también hubo repertorio internacional gracias a la interpretación de canciones como “What child is this”, “The first Noel” y “Stille nacht”, entre otras.

Nos honraron con su presencia el Nuncio Apostólico de Su Santidad en El Salvador, Mons. Luigi Pezzuto y el Obispo de San Vicente Mons. José Elías Rauda Gutiérrez.

Triduo Pascual en Guatemala

IMG_4336Siguiendo con el retiro-campamento con los jóvenes de El Salvador, Guatemala y Costa Rica, en el Monasterio Academia de los Heraldos del Evangelio de Guatemala, tuvo lugar el Triduo Pascual, donde también los papás de los chicos pudieron participar.

Viaje a Costa Rica

[SinglePic not found]Después de un amanecer espectacular, como  podrán ver por las fotografías, partimos para Costa Rica.

Gracias a Dios en la primer etapa del viaje a Costa Rica corrió todo muy bien, sólo un pequeño retraso en la frontera de Nicaragua.

Llegamos a la casa de los Heraldos de Nicaragua a las 6.00am donde nos esperaban con alegría y como no podía faltar, con una deliciosa pizza!

Nuestro  deseo era de disfrutar de la piscina, pero por el horario y por el clima que no acompañaba mucho, lluvia torrencial, tendrá que quedar quizá para cuando estemos de regreso.

Nos fuimos a dormir temprano porque el despertar de mañana va ser temprano para continuar con este fabuloso viaje que promete ser muy interesante.

Esperamos poder mantenerles informados. Por el momento lo del día de hoy sería esto.

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