Semana Santa

Después del Domingo de Ramos comienza la Semana Santa, donde la Iglesia celebra de modo especial el Tridua Pascual, que inicia con el Jueves Santo, que está centrada en la Cena del Señor. Ofrecemos a los lectores unas breves reflexiones de estas celebraciones.

Domingo de Ramos

Domingo_de_ramosRecibieron a Cristo mientras entraba a la ciudad con palmas y ramos en muestra de que era el Mesías.

Es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas. Debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir “que viva mi Cristo, que viva mi rey…”

Después del domingo de Ramos comienza la Semana Santa.

Triduo Pascual

Con el Jueves Santo comienza el Triduo Pascual

Todos los años en el “sacratísimo triduo del crucificado, del sepultado y del resucitado” o Triduo pascual, que se celebra desde la Misa vespertina del Jueves en la cena del Señor hasta las Vísperas del Domingo de Resurrección, la Iglesia celebra, “en íntima comunión con Cristo su Esposo”, los grandes misterios de la redención humana.

fra angelico - san Marco Museum - firenze, Italy

                                                   Fra Angélico, La Últim Cena

Jueves Santo

La celebración del Jueves Santo está centrada en la institución de la Eucaristía en la que la Iglesia descubre y celebra la actitud de amor de Cristo.

Jesús instituyó el Sacramento de la Eucaristía en la Última Cena, cuando mandó “hacer eso en memoria suya”

La piedad de los hombres es especialmente sensible a la adoración del santísimo Sacramento, que sigue a la celebración de la Misa en la cena del Señor. El lugar de la reserva se ha considerado como “santo sepulcro”; los fieles acuden para venerar a Jesús que después del descendimiento de la Cruz fue sepultado en la tumba, donde permaneció unas Cuarenta horas.

Viernes Santo

viernes_santoEl Viernes Santo la Iglesia celebra la Muerte salvadora de Cristo. En el Acto litúrgico de la tarde, medita en la Pasión de su Señor, intercede por la salvación del mundo, adora la Cruz y conmemora su propio nacimiento del costado abierto del Salvador. Hoy es un día donde especialmente se reza el Vía Crucis.

Sábado Santo y Vigilia Pascual

sabado_santo_vigilia_pascualDurante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su Pasión y Muerte, su descenso a los infiernos y esperando en la oración y el ayuno su Resurrección.

En María, conforme a la enseñanza de la tradición, está como concentrado todo el cuerpo de la Iglesia ya que era la única que conservó intacta su fe en la Resurrección del Señor. Por esto la Virgen María, que permanece junto al sepulcro de su Hijo, tal como la representa la tradición eclesial, es imagen de la Iglesia Virgen que vela junto a la tumba de su Esposo, en espera de celebrar su Resurrección. según una tradición muy antigua, ésta es una noche de vigilia en honor al Señor. Los fieles, llevando en la mano velas encendidas, se asemejan a quienes esperan el regreso de su Señor para que, cuando Él vuelva los encuentre vigilantes y los haga sentar a su mesa.

Domingo de Resurrección

fra angelico - san Marco Museum - firenze, Italy

El Domingo de Resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los católicos, ya que con la Resurrección de Jesús es cuando adquiere sentido toda nuestra religión.

Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del Cielo. En la Misa dominical recordamos de una manera especial esta gran alegría. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

 

¿Cómo habrá sido la figura personal de nuestro Señor Jesucristo?

LOS EVANGELIOS NADA NOS TRAEN SOBRE SU FIGURA. MUCHOS VIDENTES TRANSMITIERON LO QUE CONTEMPLARON. PERO, DIFÍCIL ES DESCRIBIR A QUIEN, DOTADO DE TODAS LAS CUALIDADES HUMANAS, ERA INCONCEBIBLEMENTE BELLO.

coDesde los primeros tiempos de la era cristiana los hombres bregaban en imaginar cómo habrá sido la figura personal de Nuestro Señor Jesucristo. Su porte, su caminar, su fisonomía, su mirada, su voz. Lo que se tenía, y también hoy, son meras conjeturas. Incontables son las formas en que ha sido representado Jesús a lo largo de estos veinte siglos del Cristianismo. Ninguna puede considerarse la original. En aquellos tiempos no era permitido hacer cuadros o esculturas, la ley se lo impedía a los judíos por temor a la idolatría.
Los Evangelios nada nos traen sobre su figura. Todo nos viene a través del arte y de la literatura. Jesús naciendo, enseñando, curando, expulsando demonios, calmando las aguas, transfigurado, flagelado, en la Cruz, resucitado, ascendiendo a los Cielos.
Muchos videntes transmitieron lo que contemplaron.
Pero, difícil es describir a quien, dotado de todas las cualidades humanas, era inconcebiblemente bello. Las multitudes iban detrás de Él, su atractivo era avasallador. El Salmo 44 lo describe como “el más hermoso de los hijos de los hombres”. Estas consideraciones nos llevan a imaginar y admirar la figura Divina del Hijo de Dios hecho hombre.
El arte lo representó acentuando sea su dulzura, sus momentos de oración, en el dolor. Tantas maravillas tiene el Señor Jesús que se hace imposible reconstruir su personalidad.
Vestía como todos sus compatriotas, ajeno a la ostentación pero sin desaliño, nunca como la afectación de los fariseos. Con su túnica, obra de manos de su Santísima Madre, a la cintura una sencilla correa. Su manto adornado en los extremos con borlas como mandaba el Deuteronomio y, en sus pies, unas simples sandalias.
Dice el conocido comentarista de los Evangelios, Fillion, que “era dotado de un privilegio
único: el de ser extraordinariamente santo, extraordinariamente puro, pues el Espíritu Santo mismo lo había formado en el seno de la Virgen”.
Otros escritores afirman su parecido con su Santísima Madre. Sus sagradas manos son las que más los Evangelios nos presentan, si bien que no las describen. Cuando acariciaba a los niños que le presentaban, cuando distribuye el pan, manos que tocan y curan, manos que hacen un látigo para expulsar los vendedores del templo, que paran la tempestad, que lavan los pies de los apóstoles, que levantan el cáliz en la Última Cena. 1762_M_1d57b903Manos… que acaban clavadas en la cruz.
Las multitudes se admiraban de sus palabras, “todo el pueblo le oía pendiente de sus labios” pues “jamás hombre alguno ha hablado como este hombre”. Cuando Pedro trata de disuadirle de la Pasión, lo increpa: “Apártate de mí, Satanás”. Al recriminar la hipocresía farisaica de “raza de víboras”. Sus palabras tienen la fuerza de exhortar indicando el camino: “Quien quiera venir en pos de mí, tome su cruz y sígame”. O expresan dolor al decir: “¡Jerusalén, Jerusalén!… ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido!” En el Huerto de los Olivos al responder “Ego sum” (Yo soy), haciendo caer por tierra a los alguaciles.
En su agonía en la Cruz responde a la súplica del ladrón: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Su voz tenía todos los timbres y tonalidades.
Sobre su sagrado rostro es de lo que los Evangelios menos nos relatan. San Agustín confesaba: “Ignoramos por completo cómo era su rostro”. Mismo teniendo la reliquia de la Sábana Santa de Turín, en la que se refleja el rostro de Jesús; así como también el Velo de la Verónica, la mujer que enjugó su rostro en el camino al Calvario; se hace difícil considerar cómo era la fisonomía de Jesús.
De la mirada del Salvador tantos momentos nos relatan los evangelios. Cuando vio por primera vez a Simón: “Tú, te llamarás Cefas”. Al joven rico que invitaba a seguirle: “Fijando su mirada en él, le amó”. Cuando el Sermón la Montaña: “Alzando los ojos a sus cenizas3discípulos decía: ‘b i e n av e n t u r a d o s . . . ’”. Al curar a quien tenía la mano paralizada en sábado: “Mirándoles con ira (a los fariseos), apenado por la dureza de su co r a z ó n ”. Al sentir que alguien lo había tocado, “miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho”, pone sus ojos bondadosos sobre la hemorroísa, recién curada. Los vendedores que profanaban el templo huyen ante el celo ardiente que chispea de sus ojos y de su boca, “no hagáis de la casa de mi Padre una cueva de bandidos”.
Eran miradas de bondad, de misericordia, tristes, dulces, hasta de santa cólera. Memorable fue al cruzarse con San Pedro que lo había traicionado, lo miró y el Príncipe de los Apóstoles comenzó a llorar de arrepentimiento; mirada que expresaba palabras de perdón. Destacadamente célebre fue, sin duda, cuando cruzó su mirada con la de su
Santísima Madre en el camino del Calvario.
Forzoso nos es renunciar a la semejante dicha de tener al menos un retrato auténtico de Jesús. Solo en el Cielo nos será dado ver a Jesús cara a cara y conocer sus sagrados rasgos y su personalidad por entero. Pues, ni los Evangelios, ni los demás libros del Nuevo Testamento, ni los escritores eclesiásticos más antiguos –concluye el escritor Fillion– nos han transmitido noticias ciertas sobre este particular.

CUARESMA: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”

QUE EL CAMINO CUARESMAL PRODUZCA CAMBIOS DE ACTITUD, TAN NECESARIOS EN EL MUNDO DE HOY RUMBO AL ORDEN Y LA PAZ, NO SOLO EN LA FAMILIA SINO ESPECIALMENTE EN LA SOCIEDAD.

5011_M_fa921190aQuien impone las cenizas al inicio de la Cuaresma al papa, pronunciando: “Conviértete y cree en el Evangelio” o “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”, es el cardenal sacerdote de la parroquia de Santa Sabina, en Roma.

Especial situación, y no menor preocupación, fue para el cardenal Jozef Tomko que sería, en su momento, quien las impondría a Juan Pablo II. Eran dos frases, una u otra, difíciles de decir, reconocía el purpurado en entrevista al L’Osservatore Romano (6-2-2008).

La primera frase, aludía este prelado, era el papa quien se la tendría que decir: “¿cómo puedo recordárselo yo al papa?” Más difícil era pronunciar la segunda, pues Juan Pablo II estaba en edad avanzada y “era como recordarle de nuevo lo que él no solo sabía, sino que lo sentía en su cuerpo”. Ante difícil elección, optaría por una fórmula que sabía no era suya, “sino las palabras de Dios ante las que todos debemos inclinar la cabeza”.

Lo narrado nos introduce en el camino de la Cuaresma, tiempo de combate espiritual, en que rechazando el mundo secularizado, nos invita a “escuchar la Palabra de verdad; vivir, hablar y hacer la verdad; evitar la mentira, que envenena a la humanidad y es la puerta de todos los males” (Benedicto XVI, 1-3-2006).

Las cenizas -bendecidas por el sacerdote- tienen su origen en los ramos quemados del año anterior. El ministro las coloca en la frente en forma de cruz. Permanecen así, durante el día, los católicos, con la marca de la cruz de Cristo en sus frentes, proclamando su fe con ufanía, ante el mundo descreído que los rodea.

Trae a la memoria, este ceremonial de luto y de dolor, nuestra fragilidad, el pecado, el fin de hombre y lo pasajero de los bienes de este mundo; nos compenetra de cómo debemos humillarnos y hacer penitencia.

El “conviértete y cree en el Evangelio” hace presente el caminar rumbo a una conversión auténtica y profunda. El “recuerda que eres polvo y al polvo volverás”, evoca lo efímero de nuestra naturaleza; pues, queramos o no, seremos transformados en polvo. Algunos sacerdotes pronuncian una u otra, sucesivamente, como que dejando en la mano del propio Dios, las palabras que recibirá el fiel al aproximarse.

cenizasProfundo es el simple rito, signo de verdadera penitencia, del deseo de una profunda “metanoia” espiritual, de un cambio de mentalidad que transforme y renueve al hombre. Iniciando el Miércoles de Ceniza y concluyendo el Jueves Santo, 40 días, de ahí el título de Cuaresma.

En este itinerario se nos invita a practicar con más intensidad tres obras de piedad: el ayuno, la limosna y la oración.

Ayunar. Abstenernos de comida, no es la única privación a practicar. Lo principal, decía Benedicto XVI, será “abstenernos del mal y de vivir el Evangelio. No ayuna de verdad quien no sabe nutrirse de la Palabra de Dios” (9-3-2011). Será renunciar al amor propio, a las faltas de paciencia, a las actitudes violentas con relación al prójimo, a la mentira, al consumismo.

La limosna deberá estar marcada por la prodigalidad hacia las necesidades de nuestro prójimo, especialmente de los que sufren. Mucho nos impactamos con la pobreza material, poco comprendemos que hay una mucho más dolorosa: “la pobreza espiritual”.

La oración. Tengamos una oración más fiel, que surja de nuestro corazón, que no sea apenas de los labios: “no todo el que dice ¡Señor, Señor!, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre” (Mt 7, 21): orar, meditar, vivir la Palabra de Dios.

El tiempo cuaresmal invita a que cada familia, cada comunidad, aparten de sí todo lo que aleje de las cosas espirituales. Que se alimenten de la oración en familia, de la lectura de la Palabra de Dios, se acerquen al sacramento de la reconciliación, participen de la Eucaristía dominical, y siempre que puedan de la semanal.

Conversión, no apenas por estos 40 días, ni superficial, sino profunda. Que produzca cambios de actitud, tan necesarios en el mundo de hoy rumbo al orden y la paz, no solo en la familia, también y especialmente, en la sociedad. Que tengamos, por lo tanto, un sincero y profundo propósito de arrepentimiento y cambio de vida. Es lo que les deseo a todos y cada uno.

Campamento Retiro Guatemala 2014

Una Vez más los jóvenes de los Heraldos del Evangelio de Costa Rica, Guatemala y El Salvador, se dieron cita para participar del 6º Campamento-Retiro en Semana Santa.

El tema del mismo fue la oración y la importancia de tener una vida de piedad bien llevada para el cumplimiento de los deberes de todo bautizado. Todas las palestras fueron ilustradas por numerosas e interesantes obras de teatros, que  fueron de gran subsidio para los jóvenes asistentes. La actividad comenzó con una solemne coronación de la imagen del Inmaculado Corazón de María, pidiendo, con este acto que la Santísima Virgen sea la Reina de nuestros corazones en todos estos días de retiro. Tampoco faltó un tiempo de esparcimiento con entretenidos juegos.

 

 

Triduo Pascual en Guatemala

IMG_4336Siguiendo con el retiro-campamento con los jóvenes de El Salvador, Guatemala y Costa Rica, en el Monasterio Academia de los Heraldos del Evangelio de Guatemala, tuvo lugar el Triduo Pascual, donde también los papás de los chicos pudieron participar.

Semana Santa en Guatemala 2012

Campamento Guatemala3_122El tema del campamento-retiro fueron Los Sacramentos. En todas las palestras fueron ilustradas por inúmeras e interesantes obras de teatros, que  fueron de gran subsidio para los jóvenes asistentes. La actividad comenzó con una solemne coronación de la imagen del Inmaculado Corazón de María, pidiendo, con este acto que la Santísima Virgen sea la Reina de nuestros corazones en todos estos días de retiro.

Tampoco faltó un tiempo de esparcimiento con entretenidos juegos.

Lunes Santo

El Lunes Santo, nos levantamos llenos de expectativa por saber como sería el día de hoy.

La primera impresión que tuvimos después de tomar un sabroso desayuno, fue de profunda alegría cuando nos dijeron que el Santísimo Sacramento sería expuesto para que pudiéramos adorarlo por turnos.

Después nos dirigimos a una entretenida reunión, la primera del día, en que nos explicaron el valor infinito que tiene asistir a una Santa Misa. Como todo lo que un Sacerdote pide en el momento de la elevación es atendido por Dios. Una importantísima enseñanza que nos daban para poder aprovechar más las Misas que podremos participar a lo largo de estos días.

En seguida continuamos con unos divertidos juegos, seguidos de un almuerzo, en el que pudimos profundizar mas a respecto del trascendental tema tratado en la reunión de la mañana.

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Inico del Campamento

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[SinglePic not found]Ayer Domingo de Ramos, comenzó el campamento centroamericano 2010 de los Heraldos del Evangelio en Guatemala.

Después de ubicarnos en el bonito y bendecido monasterio, degustamos de un rico almuerzo que nos habían preparado.

Mas tarde asistimos a la procesión de ramos y Santa Misa que fue presidida por el P. Fernando Gioia.

Todos los jóvenes participantes, asistieron con mucha atención y devoción a la lectura de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas y  a  la posterior explicación del mismo dada por el P. Fernando en la homilía.

Mas tarde casi finalizando el día. Recibimos una interesante reunión de formación sobre la importancia de la oración en la vida espiritual.

Para concluir nos reunimos alrededor de una acogedora fogata, donde nos contaron algunas historias sobre la importancia de la confesión.

De esta forma terminó el primer día de nuestro bendecido campamento, protegidos bajo el manto de la Santísima Virgen María.